Tratamientos corporales estéticos en Neuquén

¿Padeces adiposidad, celulitis o estrías? ¡Nuestros tratamientos corporales estéticos son la solución que mereces!

En In Life Spa nos perfeccionamos constantemente para ofrecerte el mejor servicio en tratamientos corporales que tienen como objetivo: reducir, tonificar y modelar tu cuerpo, así como también embellecer tu piel.

Cuenta con nosotros para obtener un silueta moldeada y sinuosa.

Estas son algunas de las afecciones que tratamos con nuestras excelentes profesionales y nuestros equipos de última generación:

Celulitis

¿Qué es la celulitis?

La celulitis es una enfermedad del tejido subcutáneo que afecta a un 99% de las mujeres en mayor o menor medida. Este trastorno no siempre está asociado a el exceso de peso, pues también se observa en personas delgadas. La celulitis, aunque no pone en riesgo la salud del paciente, es considerada un problema estético que modifica contornos, causas, molestias y mina la autoestima de quien la padece.

¿Dónde comienza la celulitis?

La piel es un órgano vital del ser humano, que recubre el cuerpo con el fin de alisarlo y protegerlo de agresiones externas. Este órgano es imprescindible para la vida y está formado por 3 capas:

Epidermis: es la capa externa que tiene la misión de reponer células y producir melalina para dar color a la piel.

Dermis: es la capa intermedia y contiene vasos sanguíneos de terminaciones nerviosas y glándulas sudoríparas.

Hipodermis: es la que contiene en su mayor parte las células que almacenan grasa y que se denominan adipocitos, los adipocitos acumulan sustancias grasas con el fin de regular la temperatura corporal y amortiguar posibles impactos externos. Cuando el almacenamiento de grasas no se armoniza con el desgaste de éstas, se produce un aumento en la talla corporal. Así los adipocitos o células grasas aumentan su tamaño y empujan la piel creando pequeños abultamientos o protuberancias que se manifiestan al exterior con el nombre de piel de naranja.

¿Cómo se forma la celulitis?

La celulitis se forma por deficiencias en la circulación, genética, activación hormonal y el ritmo de vida sedentario, este juega un factor importante, pues la falta de actividad física empeora la situación porque es la encargada de activar la circulación sanguínea y el metabolismo de las células grasas.

¿Cuántas clases de celulitis hay y cuál es la tuya?

Celulitis general: esta clase de celulitis se presenta con mucha frecuencia en mujeres obesas y con hábitos alimenticios desordenados. Se inicia al finalizar la niñez y entrar a la etapa de la pubertad y se va haciendo más dañina con los años causando evidentes e importantes cambios estéticos en el abdomen, caderas, nalgas, muslos y piernas.

Celulitis localizada: la principal característica de esta celulitis es que presenta dolores intensos y por esta razón es más complicada. Aparece en el abdomen, nalgas, parte inferior de la espalda, parte interior de los brazos, los tobillos y en la piel acumulada abajo de las axilas. Se da en jóvenes de 16 a 20 años en algunos casos hasta los 35 años presentando síndrome de piernas cansadas.

Celulitis blanda: es la clase de celulitis en donde la piel se presenta floja, blanda, flácida y de aspecto gelatinoso y se hunde ante la más mínima presión de la zona. No sólo se observa a simple vista la aparición de la piel de naraja, sino que causa fatiga permanente y debilidad. Puede desembocar en otros trastornos como: insomnio, nerviosismo, mareos, várices, varicosidades o edemas blancos con retención de líquidos. La celulitis blanda se presenta en personas sedentarias que no realizan habitualmente actividad física o que fueron activas y ya no lo son.

Celulitis adematosa: es la celulitis donde la piel presenta apariencia de las dos anteriores y se caracteriza por la alta retención de líquidos. La celulitis adematosa se encuentra en mujeres de todas las edades, pero es más frecuente en jóvenes y adolescentes. Las personas se hinchan y engordan hasta adoptar un aspecto totalmente recto, como dos grandes columnas. En algunos casos resulta un poco dolorosa al tacto y pueden apreciarse los nódulos.

Celulitis dura: es la celulitis en donde la piel se presenta consistente y endurecida. Se observa en mujeres jóvenes, deportistas, debido a que sus tejidos son firmes y están bien tonificados por el ejercicio. Se evidencia con la prueba de pellizcamiento, con la aparición de la piel de naranja y está causada por una deficiente alimentación (falta de nutrientes) y oxigenación de la piel (falta de buena irrigación). A pesar de ser indolora, presenta hoyuelos en la piel que coinciden con la salida de estrías causadas por estiramiento o comprensión rápida de la piel. Aparece en la cara externa de los muslos y en la cara interna de las rodillas normalmente en la adolescencia y si no se elimina, permanece durante TODA LA VIDA.

Pero no debes preocuparte demasiado porque ¡Todos los tipos de Celulitis son trabables y eliminables, contáctanos!


Flacidez

Es la pérdida de la firmeza de la piel debido a la disminución o debilidad de los tejidos de sostén, como el colágeno, la elastina o las fibras musculares.

Con el paso de los años las proteínas que mantienen la piel firme y adherida sobre los músculos van perdiendo su eficacia.

Este problema lo podemos encontrar no solo en nuestro rostro sino también a nivel corporal, en este último no solamente existe una ruptura de las fibras de colágeno y una disminución en su producción, sino también una disminución de la tensión muscular que aumenta ese aspecto flácido del tejido.

El colágeno es el encargado de mantener firme la piel de la cara, con el paso del tiempo éste se va desgastando y disminuye su producción, lo que genera que el cutis se vuelva cada vez más fino, sensible y vaya perdiendo su firmeza.

Para poder frenar este proceso de envejecimiento y descolgamiento facial debemos actuar a través de diferentes frentes.

Una buena hidratación facial con cremas antiedad que contengan vitamina C y el uso de protección solar ayudan a disminuir los procesos oxidativos de la piel que reducen la producción de colágeno. ¿Sabías que tomar el sol en exceso y sin protección destruye las fibras de colágeno y acelera el envejecimiento?

Tomar alimentos ricos en vitaminas y minerales contribuyen a retrasar los cambios cutáneos que se reflejan con la edad debido a su alto contenido en antioxidantes (estos también se pueden encontrar como suplementos de consumo vía oral).

Pero hay que tener presente que estas medidas no son suficientes para frenar ese descolgamiento progresivo y cronológico de la piel. Es por ello que debemos recurrir a otros tratamientos y técnicas que nos ofrece la medicina estética para solventar dicho problema. Entre ellas podemos destacar:

  • Mesoterapia facial.

  • Bioestimulación con plasma rico en plaquetas.

  • Radiofrecuencia facial.

  • Lifting sin cirugía: se consigue con la aplicación de infiltraciones con rellenos de alta calidad que contribuyen a reestructurar y redensificar el tejido o mediante la implantación de hilos tensores reabsorbibles.

  • Lifting quirúrgico: cada uno de estos tratamientos tienen sus indicaciones específicas que van a depender del grado de flacidez que pueda presentar la persona.

Por otro lado cuando hablamos de flacidez a nivel corporal, es muy importante determinar qué está originando la misma, ya que existe una flacidez de tejido y una flacidez muscular. La primera se produce principalmente por una pérdida de elasticidad en la piel debido a cambios bruscos de peso, trastornos hormonales, etc. En cambio la flacidez producida por el músculo se debe principalmente a una disminución del tejido muscular, falta de tonicidad que se genera por dietas pobres a nivel proteico o a causa del sedentarismo. Casi siempre las dos suelen estar presentes en todos los pacientes, pero siempre está una de ellas más desarrollada que la otra, es fundamental determinar qué es lo que está generando dicha flacidez para poder determinar cuál es el tratamiento más adecuado o las pautas a seguir a la hora de combatir dicha alteración.

Igualmente, existen diferentes tratamientos y medidas que nos pueden ayudar a prevenir y combatir dicha flacidez, como por ejemplo, realizar ejercicio físico con el objetivo de tonificar el músculo y una alimentación equilibrada donde no falten las proteínas y vitaminas.

Como hemos comentado antes, muchas de estas medidas no son suficientes para poder combatirla, es por ello que se han creado técnicas de tratamiento para poder contrarestar esta alteración de la piel, como son:

  • Radiofrecuencia corporal.

  • Mesoterapia corporal.

  • Electroestimulación.

  • Lifting no quirúrgico.

  • Lifting quirúrgico.

Estrías

Las estrías se forman a partir de la ruptura de las fibras de colágeno, elastina y reticulina que forman la piel.

Al principio aparecen como cicatrices de color rojo, con el tiempo se ponen blancas nacaradas y algunas veces quedan de color morado.

Las zonas más vulnerables para la aparición de estrías son los pechos, caderas, glúteos, abdomen, brazos, tobillos y rodillas. Estas se producen por diferentes causas, entre ellas los cambios bruscos de peso (generalmente durante la pubertad y el embarazo), falta de elasticidad, deshidratación, desnutrición, cambios hormonales, desarrollo rápido de los músculos y la menopausia entre otras.

Las estrías también suelen aparecer en aquellas personas que practican deportes. Esto ocurre debido a que a través del frecuente ejercicio y entrenamiento en brazos y piernas se gana mucha masa muscular y en cuanto cesa el entrenamiento, las estrías aparecen.

La mayor parte de las mujeres tienen estrías, generalmente aparecen durante la pubertad y no siempre están relacionadas con problemas de peso. Los hombres no están exentos, a ellos les puede dar en los muslos y rodillas, parte baja de la espalda y en la cara interna de los brazos.

Las estrías aparecen sin previo aviso y sin dolor, aunque en ocasiones pueden manifestar alguna sensación de ardor o pulsación. Por lo tanto, para prevenirlas es recomendable mantener la piel en condiciones de buena hidratación. Así lograremos tener la piel más flexible y ante posibles cambios físicos podrá estirarse sin causar la ruptura de las fibras de la piel.

Para evitar la aparición de estrías se recomienda el uso de quellos productos que poseen extractos vegetales, ya que colaboran en la formación de las fibras elásticas y los fibroblastos de la piel. Para mantener la piel hidratada debemos tener en cuenta dos aspectos básicos:

  • Beber como mínimo 2 litros de líquido por día.

  • Hidratar la piel colocando crema o lociones hidratantes preferiblemente luego de la ducha y al acostarse.

Las estrías y el embarazo

En mujeres embarazadas es de especial importancia la hidratación de la piel, ya que la mayoría de las futuras mamás padecen la aparición de estrías a causa de los cambios hormonales y el aumento de las dimensiones corporales.

Mantener la piel hidratada ayuda a que las fibras elásticas del abdomen se tensen sin romperse a causa del aumento de volumen. Es recomendable realizar masajes con cremas hidratantes y nutritivas a partir del segundo trimestre del embarazo ya que es en este período en el que el vientre comienza una expansión más pronunciada, provocando que las fibras colágenas se estiren y las fibras elásticas se rompan.

Tipos de estrías y algunos consejos

Son variadas las causas que originan la aparición de estrías pero podemos clasificarlas:

Estrías de la pubertad: este tipo de estrías es originada por los cambios hormonales y corporales propios de la etapa en mención. La zona más frecuente para su aparición son los glúteos.

Estrías de distención: son las estrías que aparecen a causa del cambio brusco de peso, tanto de aumento como de pérdida del mismo.

Estrías atróficas: este tipo de estrías son frecuentes en los deportistas. Porque provocan el estiramiento y rotura de las fibras, a través del aumento de masa muscular y de los movimientos forzados.

Estrías de gravidez: se originan generalmente durante el embarazo, aunque también son originadas en algunos casos a causa de la diabetes. Suelen aparecer en el vientre, las caderas, los glúteos, los senos y los muslos ya que éstas zonas están sometidas a mayor presión.

También existen las estrías de origen vatrógeno que son originadas después de realizar algún tratamiento con corticoides.

Adiposidad


Cuando se acumula abundante tejido adiposo en el organismo, se dice que existen adiposidades. Adiposo es una palabra de origen latino, proviene de adiposum, “adip” significa grasa y “osum” abundante.

Las células que integran el tejido adiposo es una clase de tejido conjuntivo, tienen un citoplasma conformado por una gota grande de grasa de consistencia semilíquida, o muchas de ellas, llamadas adipositos o lipocitos. Esta grasa tiene tareas importantes como la de intervenir en el metabolismo de las hormonas y proteger los órganos, también cumple el rol de almacenador o reserva orgánica y de regulador térmico. Cuando esa acumulación pasa ciertos limites resulta perjudicial para la salud. Esta grasa acumulada puede estar situada internamente, o debajo de la piel, en su capa más interna (tejido subcutáneo) siendo esto último lo más habitual.

Los personas que les diagnostican obesidad es porque sufren de adiposidad localizada, que hace que su figura quede desproporcionada, aunque ésta puede obedecer también a otras causas hormonales o metabólicas.

Existen algunas enfermedades donde el tejido adiposo se distribuye en forma patológica, afectando a veces el cuello, los hombros y la parte superior de la espalda. Como sucede con la enfermedad de Madelung o la que se concentra en la parte interna de los muslos y se presenta acompañada de dolor, caso conocido también como la enfermedad de Dercum. Otra rara enfermedad es la lipodistrofia progresiva de Barraquer-Simons, donde el tejido adiposo se acumula desde la cintura para abajo, contrastando con la parte superior del cuerpo, donde la grasa es casi inexistente, dando al rostro aspecto cadavérico.

In Life Spa personas antes del tratamiento corporal
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